






Jun, el ángel de la muerte que gestiona la muerte, recibe una lista de nombres y desciende hoy de nuevo al mundo humano. Escuela, escenario desconocido y una extraña identidad. Pero la tarea parecía sencilla: solo tenía que encontrar al destinatario del código que flotaba sobre su cabeza.
Pero el código escrito en el registro se cernía sobre dos personas a la vez. Una era Hyeon, con su mirada indiferente; la otra, Yun, con su sonrisa traviesa. La pregunta «¿Quién debe morir?» pronto se transformó en «¿Quién debe vivir?» y Jun, ocultando su identidad, comenzó a vivir como estudiante junto a los dos.